| on 18-02-2009 11:32
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Matanzas es un lugar quitado de bulla, si no hay sol o es verano, pareciera no andar nadie. Por eso también resulta tan atractivo para nosotros los windsurfers, que huimos de la civilización para conectarnos con la naturaleza extrema.
Hace un año atrás tres amigos windsurfers fanáticos de matanzas soñaron con un lugar de encuentro entre todos los tablistas, Andres Tobar, Luis Irribarra y Felipe Wedeles gestionaron y levantaron así el Hotel Surazo en matanzas.
Durante el veranos del 2008 se hicieron los planos por Felipe Wedeles, que es arquitecto, y ya en diciembre del mismo año se abrió el hotel.
Es destacable su ubicación en primera fila, y todo hecho en función del deporte y la familia, guardería de tablas y lugares de estar protegidos del viento.
Imperdible es la comida que ofrece el hotel, desde cosas simples y contundentes para saciar el hambre tipo tiburón hasta platos muy sabrosos y bien preparados.
En cuanto a su arquitectura la hilera de cipreses que existía fue la base del diseño y todo esta hecho en madera y cristal integrándose de manera muy respetuosa con el lugar.
Se puede visitar el lugar y almorzar o comer sin necesariamente estar como huésped y también sus dueños invitan a todos los windsurfistas a pasar el día de windsurf junto a sus familias y amigos junto a unos de los spots más radicales de sudamerica.
>>> Ver Hotel Surazo
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